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El
sistema electoral actualmente en vigencia, para la elección de
diputados/as nacionales, (arts. 158 a 164 del Código Electoral
Nacional, T.O. en 1983), es el de representación proporcional,
expresado en los siguientes términos:
"Cada
elector votará solamente por una lista de candidatos oficializada
cuyo número será igual al de los cargos a cubrir con más
los suplentes previstos en el art. 163 de la presente ley".
Esta lista es la popularmente llamada "lista sábana"
que produce graves defectos, como ser:
· La imposición al electorado de votar extensas nóminas
de candidatos virtualmente desconocidos, encabezados siempre por una figura
carismática que va cambiando de funciones, sin terminar ninguna,
de acuerdo a la conveniencia de los procesos electorales.
· Los candidatos de relleno, con deplorable frecuencia, no tienen
la capacidad suficiente para afrontar los deberes de sus cargos ni la
idoneidad moral necesaria, son solo elegidos por conveniencias políticas
o familiares.
· La casi imposibilidad para los jóvenes con aspiraciones
políticas de iniciarse sin espurios compromisos en esa que debiera
ser una noble carrera.
· Los repudiables abusos del "amiguismo" político
y su expresión de "doy para que des".
· El indiscriminado sometimiento a la disciplina partidaria como
única garantía de retorno a las bancas, preponderando los
intereses del partido a la de sus electores.
· La imposibilidad de incluir candidatos independientes con potenciales
valores de conocimientos y honestidad.
Para
nuestro Código Electoral existen las siguientes categorías
de votos:
· Válido: tanto si se inserta en el sobre la boleta de un
partido como si se entrega el sobre vacío. En este último
caso se denomina voto en blanco.
· Impugnado: antes de emitir el voto, si el presidente de mesa
o algún fiscal encuentra algún error en el nombre o documento
presentado por el elector, o si de alguna manera éste adelanta
el sentido de su voto. Estas impugnaciones son estudiadas y resueltas
por la Junta Electoral.
· Nulo: por haber introducido en el sobre cualquier objeto que
no sea la boleta de un partido.
Aclaración:
el voto en blanco reduce el universo de electores, que matemáticamente,
para los porcentajes de votos válidos, es igual a prorratearlos
entre los votos obtenidos por los distintos partidos políticos.
Ej.:
Sobre un universo de 1.000 electores, hay:
500 en blanco, 300 del partido A y 200 del partido B. El universo de electores
se reduce a 500 electores y el porcentaje de votos es 60% del partido
A y 40% del partido B.
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